El criterio de elección entre las dos tecnologías debe ser encontrado en los beneficios y limites específicos que cada tecnología ofrece a su aplicación industrial de levantamiento.

Dado que los electro-imanes tradicionales toman su energía de las líneas principales, su capacidad puede ser abundante y en consecuencia manejar entre-hierros importantes y fuerzas dinámicas en la carga colocando a los electro-imanes tradicionales a ser el imán universal para un amplio rango de aplicaciones.

Dado que los electro-imanes tradicionales toman su energía de líneas principales, su fuerza de sujeción esta sujeta a posibles incidentes que pueden ser causados por las líneas principales (interrupción del voltaje, fluctuación, …) y por el cable de alimentación que conecta el imán a las líneas principales.

Dispositivos adecuados de baterías están disponibles para respaldar electro-imanes tradicionales en caso de falla del voltaje principal.

Dado que los imanes permanentes no toman su energía de levantamiento de las líneas principales pero si de la energía intrínseca del bloque de imanes permanentes del que esta hecho, su fuerza no depende de ninguna alimentación continua de electricidad llevándolos a ser intrínsecamente seguros.

Dado que la energía generada por el bloque de imanes permanentes resulta en el imán permanente a presentar un campo magnético de menor profundidad del que se puede alcanzar con un electro-imán tradicional, el uso del imán permanente esta limitado a aplicaciones con cargas compactas. Cargas con alta temperatura constituyen otra limitante para imanes permanentes.

 


Universalidad

Temperatura

Seguridad